Volver de vacaciones no siempre es tan sencillo como pensamos. Ese contraste entre los días de descanso, la desconexión y la libertad frente a la exigencia del trabajo, los horarios y las responsabilidades puede generar un malestar intenso. A ese estado lo conocemos como ansiedad postvacacional, y aunque no aparece en ningún manual de diagnóstico, es un fenómeno muy real que afecta cada año a muchísimas personas.
En este artículo quiero compartir contigo qué es exactamente la ansiedad después de vacaciones, cómo identificarla, de qué manera puede estar afectándote en tu vida diaria y, sobre todo, qué pasos prácticos puedes dar para adaptarte a la rutina sin sentir que pierdes tu bienestar emocional.
¿Qué es la ansiedad postvacacional?
La ansiedad postvacacional es ese conjunto de síntomas de nerviosismo, falta de energía, apatía o irritabilidad que aparecen cuando volvemos de las vacaciones a nuestra vida cotidiana.
Puede manifestarse de muchas formas: desde una sensación de “bajón” emocional hasta pensamientos repetitivos como “no quiero volver al trabajo”, “no voy a poder con todo” o “las vacaciones pasaron demasiado rápido”.
No se trata de una debilidad ni de un problema personal, sino de una reacción normal ante un cambio brusco: pasamos de una etapa placentera a una que percibimos como exigente. El cerebro necesita un periodo de ajuste, y si no le damos ese tiempo, el cuerpo puede reaccionar con estrés por volver al trabajo.
Señales de que podrías estar sufriendo ansiedad después de vacaciones
Quiero contarte algunas señales frecuentes que observo en consulta cuando mis pacientes llegan con esta situación. Si te reconoces en varias de ellas, es probable que estés viviendo ansiedad postvacacional:
- Te cuesta dormir pensando en todo lo que te espera en el trabajo.
- Sientes cansancio físico y mental incluso después de haber descansado durante las vacaciones.
- Te notas irritable, sin paciencia con tus compañeros de trabajo o tu familia.
- Te cuesta concentrarte y cualquier tarea te parece una montaña.
- Sientes tristeza, apatía o falta de motivación para retomar tus responsabilidades.
Reconocer estas señales es el primer paso para empezar a gestionar la ansiedad de forma más saludable.
¿Por qué nos afecta tanto volver a la rutina?
Muchas veces me preguntan en consulta: “¿Por qué si he descansado tanto, me siento peor al volver?”. La respuesta está en cómo percibimos la rutina.
Durante las vacaciones asociamos el tiempo con libertad, placer y descanso. En cambio, al volver al trabajo o a los estudios, solemos relacionar la rutina con obligaciones, prisas, falta de tiempo libre y, en algunos casos, con conflictos laborales o personales.
Este contraste genera un choque emocional. Nuestro cerebro pasa de “modo relax” a “modo alerta” en cuestión de horas, y esa transición es la que despierta el estrés por volver al trabajo.

Estrategias para adaptarte a la rutina con menos ansiedad
Quiero compartir contigo algunas recomendaciones que doy como psicóloga a quienes sufren este malestar. No son fórmulas mágicas, pero sí pequeños cambios que marcan una gran diferencia:
1. Vuelve poco a poco a tus horarios
Si el primer día después de las vacaciones te levantas tarde y al siguiente suena la alarma a las 7 de la mañana, el impacto será enorme. Intenta reajustar tus horarios de sueño y comidas unos días antes de volver al trabajo.
2. Planifica tu primera semana
No quieras resolver todo de golpe. Haz una lista de tareas priorizando lo más urgente y deja espacio para los imprevistos. Esto te dará sensación de control.
3. Mantén actividades placenteras
Uno de los errores más comunes es pensar que la diversión terminó con las vacaciones. Al contrario: es importante incluir en la semana actividades que disfrutes, aunque sean pequeñas, como salir a caminar, leer o tomar un café con un amigo.
4. Cuida tu cuerpo
El ejercicio físico, una alimentación equilibrada y un buen descanso son fundamentales para reducir la ansiedad. Aunque sientas pereza, tu cuerpo agradecerá ese movimiento que libera tensiones acumuladas.
5. Trabaja tu diálogo interno
Obsérvate: ¿qué te dices a ti mismo al volver? Frases como “no puedo con esto” solo aumentan la ansiedad. Cámbialas por pensamientos más realistas, por ejemplo: “me costará unos días, pero lo iré logrando”.
Cuándo buscar ayuda profesional
La mayoría de las veces, la ansiedad postvacacional desaparece en unos días. Sin embargo, hay casos en los que los síntomas se intensifican o se prolongan más de lo esperado.
Si notas que llevas varias semanas con malestar, que la tristeza es constante o que el estrés te supera, puede que no se trate solo de ansiedad después de vacaciones, sino de un problema más profundo. En esos casos, lo recomendable es buscar ayuda psicológica para aprender a gestionar la situación con herramientas más personalizadas.

Mi forma de trabajar la ansiedad postvacacional en consulta
En mis sesiones suelo combinar varias estrategias, dependiendo de cada persona. Trabajo con técnicas de psicología cognitivo-conductual, enfocándome en cambiar los pensamientos que generan malestar y en enseñar herramientas prácticas de gestión emocional.
También incluyo dinámicas de mindfulness para ayudar a vivir el presente con menos prisa y menos presión. Y, por supuesto, abordo junto a cada paciente su relación con el trabajo y con la rutina, para que no solo sobreviva a la vuelta, sino que aprenda a construir un estilo de vida más equilibrado durante todo el año.
Recuperar la calma es posible
La ansiedad postvacacional no es una condena, sino una señal de que necesitas reconectar con lo que te hace bien y encontrar un equilibrio entre tus responsabilidades y tu bienestar personal.
Si ahora mismo te sientes atrapado en ese bucle de pensamientos negativos y estrés por volver al trabajo, quiero recordarte que no estás solo. Muchas personas pasan por lo mismo, y con el acompañamiento adecuado se puede salir de esa sensación de agobio para recuperar la calma.
👉 Si te reconoces en lo que he descrito y quieres aprender a gestionar la ansiedad postvacacional de manera más profunda y personalizada, te invito a agendar una consulta conmigo en psicoataraxia.com. Estaré encantada de acompañarte en este proceso para que la vuelta a la rutina no sea un peso, sino una oportunidad de crecimiento.



